Pato Cuack ya lo tenía todo claro, el
estudio de tatuajes, quién quería que se lo hiciera, la zona, la
forma, el color, etc. Vamos que solo faltaba pedir la cita y esperar
a que el dolor fuera de esas cosas que contaría como “algo que no
es para tanto”.
Otro de los puntos importantes del
tatuaje, era la familia y los conocidos. Todos sabían que quería
hacerse un tatuaje algún día, pero no todos sabían que iba a
proceder a hacerlo ya de una vez. La familia quizás era el punto mas
sensible de todo esto. Pato Cuack a sus 4 años de pato (27 años en
persona humana), aún seguía viviendo en el nido con sus padres,
digamos que sus padres no eran muy modernos y sus hermanas digamos
que eran modernas, pero se pasaban de sobre protectoras, así que
tomo una decisión que no correspondía con su actitud frente a la
vida, esta era hacerse el tatuaje y no decírselo a nadie de su
familia, vamos, un “sálvese quien pueda”.
Solo quedaba una cosa, como en la buenas carnicerías, pedir cita.

No hay comentarios:
Publicar un comentario