Cuack

Cuack
Pato Cuack

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Miércoles 10 de Septiembre de 2014

Pato Cuack pensó muy bien si la idea que había tomado era buena o no, pero se dijo para si mismo que ya iba siendo hora de hacer las cosas sin darle demasiadas vueltas, que al fin y al cabo los patos no son mucho de pensar, son mas de volar, comer y nadar.
Le surgió un problema debido a su virginidad tintal, el lugar de su cuerpo estaba mas o menos claro, la idea puede que también, la claridad de estas ideas eran variables según tuviera el día. Pero lo que en realidad le preocupaba era elegir bien, pero que muy muy bien, el estudio de tatuajes donde se haría algo tan permanente.
Entre las opciones que podía barajar estaban desde el tatuador facha de su estanque, pasando por el tatuador nuevo de la orilla de enfrente, desconocido para todos, o escapar a otro río y ver si alguno o alguna dibujante era de su agrado a simple vista.
Así que un día decidió que lo mejor sería dejar el agua, levantar las patitas y hacer algo que no cuadraba con el ideal de las personas tatuadas, ir de sitio en sitio preguntando como pato que aun no sabe volar, que le ofrecían, cuanto cobraban y como eran. Aun a riesgo de que después de escuchar todas las contestaciones a sus preguntas el tuviera que decirles que a lo mejor no estaban echos para su piel.


Todo esto que parece lo más normal del mundo, o que puede parecerlo, el no lo entendía así. Ir de pato en pato teniendo que mostrarle su forma de ser, su idea, el significado y juzgando el trabajo artístico de un pato que se gana la vida con eso, y sobre el que Pato Cuack no tenía ni idea de las técnicas utilizadas le parecía tan engorroso que creía que lo mejor sería cogerse un vuelo dirección Miami, se cogía un avión porque aunque los patos vuelen, de todos es sabido que se cansan pronto.
Al llegar al otro lado del charco, aprovecharía para matar dos pájaros de un tiro, aunque me tomo la licencia de usar esa expresión, he de decir que en el contexto no debería de ser utilizada. Por un lado iría a California, exactamente a una ciudad llamada Anaheim, y vería a su familia por parte de padre, conocidos todos como grandes deportistas, un tanto extraños para Pato Cuack, ya que nadaban sobre agua helada, pero no iba a ser él quien juzgará a las personas, y menos a familiares. Y en segundo lugar visitaría Miami, allí todos los patos tenían un acento mas parecido al suyo, y sabía que la pata Kat Von D, sería la ideal para que le pasará las agujas que quisiera donde quisiera.


Al final, como podéis imaginar lo más sencillo fue lo mas engorroso, tocaba buscar.

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